02 enero, 2005

Rubén Szuchmacher - los datos-


Rubén Szuchmacher nació en Buenos Aires en el año 1951. Comen­zó sus estudios artísticos en la Escuela de Inicación Artísti­ca del Teatro IFT a la edad de 6 años con Judith Akosh­ky en música y Marta Gam y Rodolfo Bohoslavsky en teatro.Continúa sus estudios en diversas disciplinas tales como música con los maestros Susana Bonora en piano y Carlos López Puccio y Sergio Siminovich en armonía; Regie en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón con los maestros Oscar Figueroa, Constantino Jury, Saulo Benavente y Graciela Galán; Expresión Corporal con los maestros Patricia Stokoe y Perla Jaritonsky y en danza moderna con los maestros Ana Itelman, Cristina Barnils y Adriana Coll. Ha cursado, además, la carrera de Psicología Social en la Escuela de Psicología Social fundada por el Dr. Enrique Pichon Riviere. 

En el campo profesional ha realizado una intensa tarea en las diferentes áreas del quehacer teatral, cinematográfico y televisivo.
Como actor ha interpretado las siguientes obras: PORCA MISE­RIA, creación colectiva con dirección de Lorenzo Quinte­ros; VISITA, de Ricardo Monti con dirección de Jaime Kogan; LA ISLA DESIERTA, de Roberto Arlt y REAL ENVIDO, de Griselda Gambaro, ambas con dirección de Juan Cosín; GAS, de Georg Kaiser con dirección de Oscar Echevarría; BODA BLANCA, de Tadeusz Roze­wicz con dirección de Laura Yusem; LA LECCION, de Eugene Ionesco con dirección de Marta Sanchez; BLUES DE LA CALLE BALCARCE, de Sergio de Cecco, Gerardo Taratutto y Carlos Pais con dirección de Villanueva Cosse y Francisco Javier; EL ESFUERZO DEL DESTINO y EL DELEITE FATAL, ambas de Orfeo Andra­de, dirigidas por Viviana Tellas; HOMENAJE A XUL SOLAR, crea­ción a partir de la obra pictórica del referido pintor, diri­gida por Viviana Tellas, que fue presentada oficialmente en la XX Bienal de Arte de San Pablo, Brasil; UN FRATRICIDIO, de Hans-Jürgen von Bose, ópera de cámara con dirección propia estrenada en Stuttgart, UN CUENTO ALEMÁN, de Alejandro Tantanian con dirección del autor, TENEBRAE, de Alejo Pérez Poullieux y A. Tantanian, con régie de Rita Cosentino, EL TRADUCTOR DE BLUMEMBERG, de Juan Mayorga, con dirección de Guillermo Heras, estrenada en Buenos Aires y representada posteriormente en Madrid; CINE QUIRURGICO, de Alejandro Tantanian y dirección de Edgardo Rudnitzky, entre otras obras. Estrenó recientemente en México el monólogo ESCANDINAVIA, de Lautaro Vilo, con dirección del autor y de R.Sz. 
En cine ha participado en las siguientes películas: BETO NERVIO CONTRA LAS FUERZAS DEL MAL (Argentina/1975) de Miguel Bejo; BARBARA (Argentina/Italia/1980) de Gino Landi; LA PELI­CULA DEL REY (Argentina/1985) de Carlos Sorin; NAKED TANGO(USA/1989) de Leonard Schreder; EL CENSOR (Argentina/1994) de Eduardo Calcagno; EL SUR DE UNA PASIÓN (Argentina/1997) de Cristina Fazulino; YEPETO (Argentina/1998) de Eduardo Calcagno; MENTIRAS PIADOSAS (Argentina/2007) de Diego Sabanés.

Como director ha realizado las puestas en escena de las siguientes obras: EL DESALOJO y LA POBRE GENTE, ambas de Florencio Sanchez; BABILONIA MUÑECA, ambas de Armándo Discé­polo;HACIENDO TIEMPO, de Eduardo Pogoriles; EL LOCO Y LA MONJA, de Stanislas I. Witkiewicz; JUAN MOREIRA, de Eduardo Gutierrez-José Podestá; EL CONTRABAJO, de Patrick Süskind; SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, de William Shakespeare; PALOMI­TAS BLANCAS, de Manuel Cruz; SEXO DROGA Y ROCK'N ROLL, de Eric Bogosian; CALIGULA, de Albert Camus con Imanol Arias en el rol portagónico; MUSICA ROTA, de Daniel Veronese; LA CHINA, de Sergio Bizzio y Daniel Guebel; RECONSTRUCCIÓN DEL HECHO, de Daniel Veronese y Rafael Spregelburd; BRECHT-EFFEKT, sobre textos de Bertolt Brecht; MARTES ERÓTICOS, sobre textos de autores varios; ; GALILEO GALILEI, de Bertolt Brecht;CÁMARA OSCURA, con dramaturgia propia; IFIGENIA EN AULIDE, de Eurípides;EXTINCIÓN, de Iñigo Ramírez de Haro; LO QUE PASÓ CUANDO NORA DEJÓ A SU MARIDO O LOS PILARES DE LAS SOCIEDADES, de Elfriede Jelinek; MI QUERIDA, de Griselda Gambaro; EL SIGLO DE ORO DEL PERONISMO, de Pedro Calderón de la Barca, Marcelo Bertuccio y Rubén Szuchmacher; PEQUEÑOS CRÍMENES CONYUGALES, de Eric Emmanuel Schmitt; LAS TROYANAS, de Eurípides en versión de Jean Paul Sastre; ENRIQUE IV, de Luigi Pirandello, MUERTE DE UN VIAJANTE, de Arthur Miller, ambas con Alfredo Alcón; LAS REGLAS DE URBANIDAD EN LA SOCIEDAD MODERNA, de Jean-Luc Lagarce, con Graciela Araujo, en Elkafka espacio teatral; LOS MONSTRUOS SAGRADOS, de Jean Cocteau; LA GRACIA , de Lautaro Vilo ; HIJOS DEL SOL, de Máximo Gorki; EL BESO DE LA MUJER ARAÑA, de Manuel Puig; REY LEAR, de William Shakespeare, en versión de Lautaro Vilo y R.Sz; AMANDA Y EDUARDO, de Armando Discépolo, para la Comedia Cordobesa; LAS REGLAS DE LA URBANIDAD EN LA SOCIEDAD MODERNA, de Jean-Luc Lagarce, con Estela Medina, en el Teatro Solís de Montevideo; HISTORIAS ABOMINABLES, a partir de "Terror y Miserias del Tercer Reich", de Bertolt Brecht, en el CUT (Centro Universitario de Teatro) de la UNAM, México, DF. 

Desde hace 10 años trabaja continuamente con los actores Ingrid PelicoriHoracio Peña, con quienes ha montado los siguientes espectáculos: DECADENCIA, de Steven Berkoff; POLVO ERES, de Harold Pinter; AMOR DE DON PERLIMPLIN CON BELISA EN SU JARDÍN, de Federico García Lorca, y LA BIBLIOTECA DE BABEL, de Jorge Luis Borges, ambas en codirección con Edgardo Rudnitzky; MARTES ERÓTICOS, de autores varios; QUARTETT, de Heiner Müller.

Como regisseur ha realizado: LA VOZ HUMANA, de Jean Coc­teau y Francis Poulenc; LA MUERTE Y LA MUCHACHA, de Gerardo Gandini sobre textos de Alejandra Pizarnik y Umberto Eco; BREL, sobre canciones y textos de Jacques Brel; ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS, de Marta Lambertini sobre el libro homónimo de Lewis Carroll; KLEINE GESCHICHTEN, sobre textos y coreografías propias; UN FRATRICIDIO, de Hans-Jürgen von Bose sobre texto de Franz Kafka, estas dos últimas obras estrenadas en Bremen y Stuttgart respectivamente; CIRCO BEAT, espectáculo de cancio­nes de Fito Páez; LA OSCURIDAD DE LA RAZON, de Pompeyo Camps, basada en el texto homónimo de Ricardo Monti, en el Teatro Colón; EL CIMARRÓN, de Hans Werner Henze y LA VUELTA DE TUERCA, de Benjamin Britten, para el CETC(Centro de Experimentación del Teatro Colón);LIEDERKREIS, de Gerardo Gandini/Alejandro Tantanian, para el Teatro Colón de Buenos Aires;IL FESTINO, de Adriano Banchieri; ARIADNE AUF NAXOS, de Richard Strauss.

Como coreógrafo ha montado PETRA...(DE LOS EMIGRADOS) en colaboración con Doris Petroni;LA DESPEDIDA, de la que es también intérprete; LAS GOLONDRINAS, sobre textos de Gustavo A. Becquer; BESAME MUCHO, con música de Damián Nisenson; LEBENSLAUF (DATOS PERSONALES), con música de Bach y CAMPO MINADO, con diseño sonoro de Bárbara Togander para el Ballet del IUNA. Ha realizado, además, la dirección actoral de las si­guientes obras de Ana Itelman: EL PUENTE DE LOS SUSPIROS y EL CAPOTE.

Desde 1974 desarrolla una intensa actividad en la docen­cia teatral en las siguientes instituciones: Escuela Nacional de Arte Dramático, Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, Goethe Institut-Bueno Aires, Estudios de Teatro-Danza Ana Iteman, Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA). En 1982 fundó EFEBA, (Escuela de Formación Escénica de Buenos Aires), siendo su director hasta 1988.Actualmente brinda cursos de Actuación y de Puesta en escena en Elkafka espacio teatral, además de haber brindado seminarios de teatro en las ciudades de Mendoza, La Pampa, Villa Gesell y Rosario, como así también en las ciudades de Porto Alegre y Ouro Preto, ambas en Brasil; Monterrey, México; Montevideo, Uruguay y en la Casa de América, Madrid, España. En el año 1999 fue invitado a brindar un seminario de Puesta en escena en la Theater Akademie, Bochum, Alemania.Desde 2004, es profesor titular de ESPACIO ESCÉNICO Iº y IIº, en la carrera de Dirección del Departamento de Artes Dramáticas del Instituto Universitario de Arte (IUNA). En 1986 fundó GRUTA, Grupo de Teatro Argentino, en el Centro Cultural Ricardo Rojas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, destinado a la investigación y puesta en escena del teatro argentino.Ha participado en el 4º y 5º Festival Internacional de Teatro en Caracas, Venezuela; en el 10º Festival de Guanajua­to, Mexico; en el 10º Festival Internacional de Cine de Rot­terdam, Holanda; en la XX Bienal de Arte de San Pablo, Bra­sil; en las 3ra, 4ta y 5ta ediciones de Porto Alegre em cena, Brasil; Festival Theater der Welt, Berlin; Américartes, en el Kennedy Center, Washington, DC; Festival Theater der Welt, Colonia, Alemania; Festival Iberoamericano de Cádiz, España; Festival de Otoño, Madrid.

En 1989 fue elegido referente del área Teatro en la Primera Bienal de Arte Jovende la Ciudad de Buenos Aires, organizado por la Subsecretaría de la Juventud de la Municipa­lidad de Buenos Aires.Ese mismo año fue becado por el Instituto Internacional de Teatro (ITI) para realizar un viaje de estudios a Alemania.En 1992 ganó la Beca ANTORCHAS, destinada a los "artistas sobresalientes de la generación intermedia" para realizar un trabajo sobre la vida y la obra de Ana Itelman. Esta beca dio lugar a la publicación del libro ARCHIVO ITELMAN.Desde 1986 en adelante ha realizado trabajos institucionales en el Teatro Colón,Teatro La Plaza y el Centro Cultural Ricardo Rojas.Durante el año 1997 llevó a cabo, para el Goethe Institut de Buenos Aires, el ciclo 99brecht, en celebración del centenario del nacimiento de Bertolt Brecht. Coordinó el ciclo GÉNERO CHICO, ciclo destinado a mostrar la nueva producción de autores y directores en el Teatro del Pueblo, como trabajo del Taller de Puesta en Escena, del Centro Cultural Ricardo Rojas.Durante 1998 fue el Director Artístico del Centro Cultural Ricardo Rojas, dependiente de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad de Buenos Aires. En ese mismo año creó EL FESTIVAL DEL ROJAS, que dirigió hasta el año 2002. Entre 1997 y 2000 fue referente del área de teatro de la Fundación Antorchas. Desde 1999 es profesor titular de la cátedra “Gestión en artes performáticas”, en la Especialización en Gestión Cultural, Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES), Universidad Nacional de General San Martín (UNSAM). 

Desde 1988 hasta 2002 se desempeñó como Asesor Artístico de la Dirección General del Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente se desempeña como coordinador artístico de ELKAFKA espacio teatral. En 2008 fue nombrado Director del FIBA (Festival Internacional de Buenos Aires) junto a Alberto Ligaluppi por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, renunciando al cargo en agosto de 2010.

Por su labor en teatro ha recibido numerosos nominaciones y premios: Premio Ace de Oro, Premio María Guerrero, Premio Florencio Sánchez, Premio Teatro del Mundo, Premio Getea, Premio Clarín y en 2010, el Premio Trinidad Guevara, otorgado por el Gobierno y la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, por su dirección de REY LEAR.

04 agosto, 2003

ARCHIVO ITELMAN


ARCHIVO ITELMAN
Textos de Ana Itelman
Notas y edición: Rubén Szuchmacher
Eudeba
Buenos Aires, 2002
188 páginas


EL ARCHIVO ITELMAN
En el año 1992 gané la Beca Antorchas para hacer un trabajo sobre Ana Itelman. Había presentado un proyecto movido por el deseo de hacer un homenaje a esta creadora que había muerto tres años antes. Me puse en contacto con la familia Itelman, que me dio la posibilidad de acceder al archivo personal de Ana. Trabajando con el mismo, tuve la pretensión de escribir un libro sobre su vida y su obra. Por haber sido su colaborador durante los últimos años de su vida, creí que el conocimiento que tenía de ella me permitiría rearmar y transformar todo eso en una historia de vida, a partir de fragmentos que se hallaban en el archivo y de los testimonios de quienes trabajaron o la conocieron. A medida que avanzaba en el trabajo de desciframiento de los diversos papeles, fotos, programas de teatros, etc., que iba hallando en unas cajas en las que Ana había ido guardando todos sus materiales, me fui dando cuenta de la imposibilidad de esa biografía, por lo inabarcable. Sin embargo, la aparición de textos escritos por ella misma me fueron indicando que el mejor homenaje, ése que en mi condición de discípulo pretendía, era el de dar a conocer precisamente esos escritos. Que en esos textos que aquí se presentan por primera vez de manera ordenada, se encuentra el mejor homenaje.

Como pocas personas en el campo de la danza, Itelman llevó un registro de sus actividades como así también una escritura de su pensamiento sobre la problemática de la danza moderna. Habiendo sido parte del movimiento fundador de quienes comenzaron a cambiar el panorama de la danza en nuestro país en los años 40, Itelman debió haber creído tener la responsabilidad de dar testimonio, también de manera teórica, de ese nuevo arte que se difundía en la Argentina.

Hoy la danza moderna y contemporánea está completamente integrada al panorama artístico de nuestra sociedad, a pesar de las dificultades que aún tienen los artistas de la danza para desarrollar sus actividades. Pero si nos remontamos a mediados de los años 40, podremos imaginar, tal vez, el grado de resistencia que aquellos artistas tuvieron para poder llevar adelante su arte que surgía con fuerza de vanguardia. A la danza clásica, establecida y aceptada, se le oponía un grupo de bailarines y coreógrafos (mujeres principalmente) que liberaban sus cuerpos de los códigos del ballet para tomar las influencias que llegaban (o que habían ido a buscar) de países como Estados Unidos a través de las enseñanzas de Martha Graham, Doris Humphrey, etc. o de Alemania, que había dado a la gran Mary Wigmann y sus discípulos. Estos jóvenes de aquel tiempo dieron la base para el desarrollo posterior de la danza moderna. Ana Itelman tuvo un rol absolutamente protagónico en ese desarrollo a través de sus obra y de sus enseñanzas.

El material legado por Ana Itelman no sólo da cuenta de un seg­mento fundamental de la historia de la danza moderna en la Argentina, sino también de más de cuarenta años de experimentaciones escénicas. Esta mujer de cabellos ro­jos, posee­dora de una fuerza arro­llado­ra y de una imagi­nación sin límite fue una precur­sora del arte contem­porá­neo en nuestro país que tran­sitó el di­fícil camino del creador que per­manen­temente deshace lo rea­lizado en busca de lo desco­noci­do. Por eso, su figura inolvida­ble es un modelo que guía a los artistas de la danza como así también a los del teatro en general.

La publicación de los materiales del Archivo Itelman, que hoy se encuentra depositado en el Archivo del Teatro General San Martín, de la ciudad de Buenos Aires, es un instrumento que seguramente contribuirá a construir la historia de la danza moderna y contemporánea en la Argentina.
(De Archivo Itelman)
Críticas
Radar-Página 12-25 de Mayo 2003
Formas de bailar
por Abel Waisman

En una actualidad urbana donde el cuerpo muchas veces es sinónimo de riesgo, Rubén Szuchmacher se propone rastrear a través de huellas escritas los pasos que Ana Itelman, precursora de la danza contemporánea en la Argentina, dejó para las generaciones futuras.
Ana Itelman nació en Santiago de Chile en 1927. A los dos años viajó con su padre a Buenos Aires, donde realizó sus primeros estudios de danza. Egresó del Conservatorio Nacional de Música y Arte Escénico y en 1945 viajó a Estados Unidos, donde tomó contacto con las fuentes de la danza moderna norteamericana. A los veinte años regresó a la Argentina para dedicarse a la danza como solista en obras propias, creando en los primeros años de las década del cincuenta una escuela de danza moderna en donde se destacó coreografiando para su propio grupo.
Archivo Itelman, producto de una investigación financiada por la Fundación Antorchas, está compuesto por una diversa y extensa cantidad de apartados, entre los que se encuentran los datos para su biografía, las conferencias dictadas en el Bard College, reportajes, cartas, los borradores y una segunda versión de una interesante obra coreográfica o argumento para un ballet que jamas se realizó, hecha a pedido de Astor Piazzolla y basada en “Hombre de la esquina rosada” de Borges, y también una selección de sus primeros textos entre los que se destacan “El significado de las danzas modernas” y “Danza en los Estados Unidos. Los teams o grupos”. Aquí Itelman se pregunta por qué ya no satisface del todo al publico el ballet clásico o por qué aún no han llegado al público en general las danzas modernas.
Para dar una respuesta a esos interrogantes, propone un conjunto de rasgos diferenciales para la danza moderna y la clásica. Para Itelman, la actitud clásica es esencialmente impersonal porque presenta en escena movimientos concebidos por otra persona: el coreógrafo. “Los temas danzados se alejan de la realidad. No existen, en principio, destellos de emociones humanas. Se baila La bella durmiente del bosque, Hojas de otoño, La hija del Danubio, La muñeca hada, etc. En la actualidad dichos títulos, impregnados de fantasía, se ven desplazados por otros como Atavismos, Un extraño funeral americano, Huelga, trabajo y juego.” El solo hecho de nombrar estos títulos es para Itelman una muestra del enorme salto dado por el arte de la danza moderna, que proclama esencialmente la libertad del artista. Dicho con palabras de Martha Graham: “Es necesario que haya algo que necesite ser bailado”.
De esto también se desprende el compromiso de Itelman: es el sentido realista de la danza lo que brindaría un medio altamente eficaz para manifestar lo que una generación desea transmitir en su presente. A diferencia de las raíces tradicionalistas del ballet clásico, en donde los “balletómanos” se sienten cómodos ante tales espectáculos porque ven en ellos el reflejo de su cultura, los aficionados a la danza moderna son para Ana Itelman aquellos que quieren ver reflejada la vida y las experiencias “actuales”. O, como dice Martha Graham en otro momento: “No quiero ser un árbol, una flor o una ola cuando danzo. No quiero imitar la naturaleza, ni ser una exótica criatura de otro planeta: quiero ser yo misma, algo del milagro que es el ser humano nervioso, disciplinado y concentrado”.


La Nación-Suplemento cultural-10 de agosto de 2003
La dama de la danza
por Fernando López

En un medio en el que no se suele prestar demasiada atención a la preservación del patrimonio cultural, no cabe sino celebrar la aparición de este Archivo Itelman debido a la dedicación, el esfuerzo, la perseverancia y la devoción de Rubén Szuchmacher. Estrecho colaborador de la coreógrafa y bailarina en los últimos años de la vida de ésta, el autor emprendió la tarea a modo de homenaje con el propósito de componer una biografía de la artista fallecida en 1989. Pero a medida que indagaba en los documentos del archivo personal de Itelman, de los que extraería el material para intentar un retrato de su personalidad, su trayectoria artística, su pensamiento y su obra -y al que también contribuiría el testimonio de quienes la conocieron o trabajaron con ella-, cayó en la cuenta de que si por una parte la empresa le resultaría imposible por "inabarcable", por otra, el rico material que tenía entre manos le estaba señalando el camino por seguir. A esa lucidez se debe este libro que ordena escritos de una creadora en quien era constante la reflexión sobre su disciplina artística en general y sobre la problemática de la danza moderna en particular, terreno en el que tuvo un papel protagónico como parte del movimiento que transformó el panorama de la danza en la Argentina desde los años cuarenta. Entre papeles, fotos, recortes, apuntes sueltos, manuscritos, cuadernos, agendas y carpetas debió afanarse Szuchmacher para seleccionar y ordenar aquellos textos que mejor contribuyeran a exponer el pensamiento de Itelman, sus proposiciones teóricas y su filosofía artística y al mismo tiempo dejaran testimonio de más de cuarenta años de experimentación escénica. Más allá de que se coincida con las teorías de Itelman o se sostengan opiniones divergentes, el legado es, obviamente, invalorable para bailarines y coreógrafos (el volumen incluye sus lineamientos para un curso de composición), así como para todos los que desde distintas funciones se hallan comprometidos con la experiencia teatral. Pero no sólo ellos encontrarán motivos de interés en muchas páginas, entre ellas las que reproducen las conferencias que Itelman pronunció en el Bard College, cerca de Nueva York, donde fue profesora asociada y directora del departamento de danza, los comentarios críticos que escribió para Criterio y otras publicaciones, los ilustrativos fragmentos de algunos de los muchos reportajes que concedió y las tres versiones de "El hombre de la esquina rosada", espectáculo que nunca se realizó aunque de ella resultó una obra musical compuesta por Astor Piazzolla y con letras de Borges. Szuchmacher sintetiza en sus "Datos para una biografía" la extensa y múltiple trayectoria de Ana Itelman, desde sus tempranas apariciones como bailarina en Buenos Aires, donde cursó sus primeros estudios (había nacido en Santiago, Chile, en 1927), y su vinculación, ya adolescente, con Martha Graham y otros creadores de la danza moderna en los Estados Unidos, hasta su extensa labor como coreógrafa en ámbitos diversos, tanto en el país del Norte como entre nosotros. Una serie de fichas técnicas, incluidas al final del libro, recuperan títulos que hablan por sí mismos del sustancial aporte hecho al desarrollo de la danza en nuestro medio por la artista a quien Borges se refirió en estos términos, reproducidos en el epígrafe: "Ana Itelman es una bailarina notable puesto que sus colegas la odian y la encuentran antipática, pero le reconocen el genio que no pueden negarle. Cuando uno se topa con el genio, hay que resignarse a él".
TXT-26 de junio de 2003
Archivo Itelman
por Ana Durán
"No quisiera tener que apuntarlo, pero la actuación de Alfredo Alaria y su grupo en el Casino fue un mediocre espectáculo revisteril. Este joven nos debe una explicación", escribió Ana Itelman en su faceta poco conocida de crítica de danza, allá por febrero de 1953, en la revista Criterio. El pasaje no está tomado al azar. Es también la marca y signo de una personalidad de mujer sin medias tintas, de una cultura poco común, capaz de tomar cursos con Emilio Pettoruti, actuación con Lee Strasberg o dirección de televisión en Nueva York. Archivo Itelman es le producto de diez años de investigación y recopilación del material cuidadosamente dejado a la posteridad por esta bailarina, actriz, docente, coreógrafa y teórica de la danza: textos publicados en diferentes medios - algunos sentaron las bases de la danza moderna a la manera de los manifiestos-. dos borradores de la no estrenada versión de El hombre de la esquina rosada, el texto escénico de Fedra - obra que se intentó prohibir bajo la dictadura de Levingston- y fragmentos de su pensamiento reflexivo aparecido en diferentes reportajes y notas. Rubén Szuchmacher completó así el primer material bibliográfico realizado sobre la coreógrafa más renombrada que tuvo este país tan afecto al olvido. Y, además, un libro que bien leído permite transitar por el bajo fondo del pensamiento complejo de esta mujer que allá por 1989 decidió no enfrentar la vejez.

24 abril, 1994

CALIGULA, de Albert Camus


CALIGULA
de Albert Camus
Traducción: Gabriela Massuh
Versión: Massuh-Szuchmacher
Música original: Edgardo Rudnitzky
Escenografía y vestuario: Jorge Ferrari
Iluminación: Ernesto Diz
Asistencia de dirección: Roberto Cánepa
Dirección: Rubén Szuchmacher


Programa del espectáculo








Elenco:
Imanol Arias
Manuel Callau
Pastora Vega
Jorge Suarez
José María Gutiérrez
Fabián Vena
Fabián Arenillas
Norberto Guerrini
Gabriel Molinelli
Ricardo Merkin
Miguel Pittier
Osmar Nuñez
Irina Alonso
Daniel De Biase
Roberto Franco

Rodrigo Cárdenas




















Boceto escenográfico de Jorge Ferrari